Dormir bien durante el embarazo no siempre es fácil. A medida que pasan las semanas, los cambios hormonales, las molestias físicas y la carga emocional pueden alterar el descanso nocturno, dando lugar a uno de los problemas más frecuentes entre las embarazadas: el insomnio.
Ante esta situación, muchas mujeres se preguntan si la melatonina en el embarazo puede ser una ayuda segura y eficaz para mejorar el sueño. Lo sabemos, y en be levels vamos a darte una respuesta, y para ello vamos a tratar cómo afecta el insomnio durante la gestación, qué papel puede jugar la melatonina y cómo puedes descansar mejor, siempre de forma responsable y segura.
El insomnio durante el embarazo
La dificultad para dormir suele aparecer en el primer trimestre y acentuarse en los últimos meses. Factores como el aumento de progesterona, los despertares nocturnos para ir al baño, el reflujo, los movimientos del bebé o la ansiedad ante el parto influyen directamente en la calidad del sueño.
Dormir mal de forma puntual es normal, pero cuando el insomnio se prolonga, puede afectar al bienestar físico y emocional de la madre, aumentando la sensación de cansancio, irritabilidad y falta de concentración durante el día.
¿No dormir en el embarazo afecta al bebé?
Una de las grandes preocupaciones es si no dormir en el embarazo afecta al bebé. La evidencia científica indica que el descanso materno es importante para el equilibrio hormonal y el bienestar general, aunque el insomnio ocasional no supone un riesgo directo para el feto.
Sin embargo, mantener un descanso insuficiente con el paso del tiempo podría aumentar los niveles de estrés, afectar al sistema inmunológico de la madre y dificultar la recuperación física. Por eso, cuidar el sueño durante el embarazo no es un lujo, sino una parte esencial del autocuidado de la madre.
¿Se puede tomar melatonina en el embarazo?
La melatonina es una hormona que el propio cuerpo produce de forma natural y que regula el ciclo sueño-vigilia. Durante el embarazo, la placenta también participa en su producción, lo que ha despertado el interés por su posible uso como apoyo en casos de insomnio.
Dicho esto, sí, se puede tomar melatonina en el embarazo, ya que no está contraindicada de forma general, pero su suplementación debe realizarse únicamente bajo la supervisión del médico o ginecólogo.
Cada embarazo es único, y factores como el trimestre, el estado de salud de la madre o la dosis son claves antes de recomendar cualquier suplemento.
Las embarazadas pueden tomar melatonina, pero con supervisión
Decir que las embarazadas pueden tomar melatonina no significa que deba hacerse de forma automática. En algunos casos, el médico o ginecólogo puede recomendar su uso de manera puntual para ayudar a conciliar el sueño, especialmente cuando otras medidas no han sido suficientes.
La clave está en:
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Elegir fórmulas de calidad.
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Ajustar correctamente la dosis.
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Evitar la automedicación.
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Priorizar siempre el seguimiento médico.
La melatonina no debe verse como una solución rápida, sino como una herramienta de apoyo dentro de un enfoque global del descanso.
Dentro de este enfoque integral, chill mood puede ser de gran ayuda para mujeres embarazadas que buscan mejorar su descanso, siempre que su uso esté aprobado por su ginecólogo o médico de cabecera.
Chill mood combina melatonina con ingredientes como GABA y glicina, que ayudan a relajar el sistema nervioso y preparar el cuerpo para el sueño. Su enfoque no es sedante, sino regulador, lo que puede ser especialmente útil cuando el insomnio está relacionado con el estrés o la hiperactivación mental, algo muy común durante el embarazo.
Consejos naturales para combatir el insomnio en el embarazo
Además del uso responsable de suplementos, existen una serie de tips seguros y eficaces para mejorar el descanso durante el embarazo:
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Establece una rutina nocturna: acostarte y levantarte a la misma hora ayuda a regular el ritmo circadiano.
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Cuida la alimentación por la noche: evita cenas copiosas, picantes o muy tarde. Una cena ligera facilita el descanso.
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Reducir pantallas antes de dormir: la luz azul interfiere con la producción natural de melatonina.
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Buscar posturas cómodas: dormir de lado, especialmente sobre el lado izquierdo, puede mejorar la circulación y la comodidad.
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Practicar técnicas de relajación: respiración profunda, estiramientos suaves o meditación guiada pueden marcar la diferencia.
En cualquier caso, el embarazo es una etapa de grandes cambios físicos y emocionales, en la que dormir mal puede generar frustración, pero también es una señal de que el cuerpo necesita atención y cuidado.
Hablar con el médico, adaptar los hábitos diarios y valorar apoyos como la melatonina, siempre con criterio profesional, es la mejor forma de afrontar el insomnio sin riesgos innecesarios.