Los cólicos en los bebés son una de las principales preocupaciones de madres y padres durante los primeros meses de vida. No es de extrañar, ya que los cólicos suelen ir acompañados de largos periodos de llanto inconsolable, dolor y malestar general.
Esto puede generar ansiedad y frustración en toda la familia, y ante esta situación, desde be levels queremos hablar del papel de la vitamina D para cólicos de bebés, de cómo puede ayudar a aliviar los síntomas y de los beneficios que ofrece.
Vitamina D: mucho más que “la vitamina del sol”
La vitamina D es una vitamina liposoluble con funciones que van más allá del clásico papel que se le atribuye en la absorción del calcio. También influye en el sistema inmunitario, la función muscular y en la regulación de procesos inflamatorios y del equilibrio de la microbiota intestinal.
Aunque gran parte del aporte de vitamina D se produce en la piel mediante la exposición al sol, en los bebés la luz solar está limitada y no es recomendable debido a la sensibilidad de la piel y al riesgo que conlleva. Además, la leche materna suele aportar cantidades bajas de vitamina D, y aunque las fórmulas infantiles suelen estar suplementadas, puede no ser suficiente en todos los casos.
De ahí que la suplementación con vitamina D es altamente recomendable por parte de muchos pediatras, especialmente durante el primer año de vida.
¿Qué son los cólicos del lactante?
Los cólicos del lactante son un conjunto de síntomas que se manifiestan como episodios de llanto intenso, irritabilidad y malestar en bebés aparentemente sanos. Por lo general, suelen aparecer en las primeras semanas de vida, alcanzando su pico máximo alrededor de las 6–8 semanas, y empezando a disminuir gradualmente entre los 3 y 4 meses.
Aunque su causa no está del todo clara, se ha comprobado que hay varios factores pueden contribuir a su aparición:
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Falta de madurez del sistema digestivo.
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Desequilibrios en la microbiota intestinal.
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Sensibilidad alimentaria.
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Trastornos leves del movimiento intestinal.
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Factores emocionales y de regulación del sistema nervioso.
La combinación de estos elementos puede hacer que algunos bebés experimenten cólicos de forma más marcada que otros.
Vitamina D y cólicos de bebés: ¿cómo puede ayudar?
Cada vez hay más estudios que muestran que unos niveles adecuados de vitamina D pueden estar asociados con una menor prevalencia de síntomas digestivos, incluidos los cólicos. Esto se debe a varias razones:
1. Influencia en la microbiota intestinal
La vitamina D tiene un papel modulador sobre la microbiota intestinal, que es el conjunto de microorganismos que habita en el intestino. Una microbiota más equilibrada está relacionada con una mejor función digestiva y una menor susceptibilidad al dolor abdominal y al malestar digestivo.
2. Regulación del sistema inmunitario
Un sistema inmunitario bien regulado suele responder de forma más equilibrada ante estímulos inflamatorios. En el intestino del bebé, donde el sistema inmunitario está en desarrollo, los efectos de una respuesta inflamatoria descontrolada pueden intensificar los cólicos. La vitamina D contribuye a la maduración inmunológica y a una curva de respuesta más equilibrada.
3. Desarrollo del sistema nervioso
La vitamina D también tiene efectos sobre el sistema nervioso central y periférico, incluyendo la función muscular y la percepción del dolor. En un bebé con cólicos, una correcta regulación de los circuitos nerviosos puede ayudar a disminuir la intensidad del malestar.
¿Cuándo la vitamina D puede ayudar en bebés con cólicos?
No todos los casos de cólicos se relacionan directamente con un déficit de esta vitamina, pero sí existe evidencia de que muchos bebés con cólicos muestran niveles bajos de vitamina D. Esto no significa que cure los cólicos, pero sí puede ser una herramienta de apoyo nutricional eficaz dentro de un enfoque integral.
Un adecuado aporte de vitamina D puede ayudar a:
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Mejorar la digestión y la función intestinal.
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Reducir episodios de malestar o irritabilidad asociados a disfunción digestiva leve.
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Favorecer un ritmo de sueño más regular, lo que puede disminuir la percepción de dolor o ansiedad en algunos bebés.
Es importante tener en cuenta que los cólicos del lactante suelen mejorar de forma natural con el tiempo y que la vitamina D no sustituye a una evaluación médica personalizada. Siempre es recomendable consultar con el pediatra antes de empezar cualquier suplementación.
¿Por qué elegir Vitamin D Kids de be levels?
Cuando hablamos de suplementación en bebés, no basta con elegir cualquier producto de vitamina D destinado a adultos o niños mayores. Es fundamental que esté diseñado específicamente para el sistema digestivo inmaduro de los bebés, que garantice una buena absorción y que su dosificación sea precisa y ajustable.
En este contexto, Vitamin D Kids de be levels es una opción formulada especialmente para los más pequeños, diseñada para garantizar seguridad, tolerancia digestiva y eficacia, sin aditivos innecesarios.
Estas son algunas características de Vitamin D Kids que la hacen especialmente adecuada para bebés:
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Libre de aditivos innecesarios: Vitamin D Kids está diseñado sin ingredientes innecesarios que puedan irritar o alterar el sistema digestivo del bebé.
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Disuelta en aceite de oliva virgen extra: potencia la absorción de la vitamina D, ya que las vitaminas liposolubles se absorben mejor cuando están disueltas en una grasa saludable. Además, el aceite de oliva aporta antioxidantes naturales.
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Dosificación ajustable por gotas: cada gota aporta 100 UI de vitamina D, lo que permite adaptar la dosis con precisión según la edad, el peso y las necesidades individuales de cada bebé.
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Fuente natural de lanolina de oveja: la vitamina D3 procede de lanolina, una fuente de alta biodisponibilidad que facilita el aprovechamiento por parte del organismo del bebé.
En conjunto, estas características hacen de Vitamin D Kids de be levels una fórmula que combina seguridad, eficacia y tolerancia, pensada para los primeros meses de vida y adaptada a las necesidades reales de la infancia.
Elegir una fórmula de alta calidad, pensada específicamente para los más pequeños, ayuda a garantizar que tu bebé reciba un suplemento seguro, tolerable y eficaz, con una dosificación precisa y una excelente absorción.